Diario de Valladolid | Miércoles, 22 de mayo de 2019

11:59 h. SALAMANCA

Un guante para mejorar la movilidad de la mano

Investigadores salmantinos diseñan un exoesqueleto biónico que permite a las personas realizar ejercicios de rehabilitación o tareas de la vida cotidiana / Mueve los dedos de manera automática.

E. LERA 09/04/2019

Tantas horas de estudio, trabajo e investigación. En la mayoría de los casos, tiempo hipotecado de la vida social para conseguir unos resultados que cambien la rutina de personas que tienen serias dificultades para coger una taza de café o tender la ropa. Sus manos se han cansado de respirar. Se apagan poco a poco y con ello restan primaveras a sus dueños. Un deterioro que llama a gritos a la dependencia. Ellas quieren ser libres pero sus cuerpos ya no responden igual. Muchas personas, sobre todo en la Tercera Edad, sufren dolencias que acaban en movilidad reducida. También una buena parte de la población se encuentra en esa situación por estar en el sitio equivocado a la hora del suceso. Siniestros laborales o de tráfico que merman ese movimiento.

Para ayudar en el camino que busca seguir sumando días a la vida aparecen Ramiro Sánchez y Rubén Martín, dos investigadores salmantinos que han creado desde R2Bionics un exoesqueleto biónico llamado InMyHand, que permite a personas con movilidad reducida en una mano realizar ejercicios de rehabilitación o tareas de la vida cotidiana. El dispositivo se coloca sobre la mano del usuario de forma similar a un guante y, gracias a la tecnología implementada, es capaz de mover los dedos de forma automática, lo que posibilita llevar a cabo tareas como sujetar una botella o pelar fruta. Este ejercicio de abrir y cerrar la mano es lo que se denomina en rehabilitación pinza gruesa.

«El exoesqueleto es tan fácil de usar como apretar un botón. Se puede hacer desde el propio exoesqueleto o mediante la aplicación móvil», subrayan para, a renglón seguido, comentar que otro de los puntos fuertes de InMyHand es la posibilidad de configurar múltiples ejercicios de rehabilitación desde la app. Esta circunstancia otorga «una nueva visión» a la rehabilitación, ya que ya no es necesario acudir a un centro, sino que se puede hacer desde cualquier sitio y en cualquier momento. Pero ahí no se quedan sus beneficios. Exponen que el usuario puede estar realizando otras tareas mientras el exoesqueleto biónico va ejecutando los ejercicios de rehabilitación de manera autónoma.

Su idea, tal y como relatan muy emocionados, es ayudar a todas las personas que puedan necesitar este dispositivo. «Y queremos que todas puedan tener InMyHand en sus casas para que puedan utilizarlo a diario».

En la actualidad, aseguran los investigadores salmantinos, sólo existen soluciones estáticas en las que no pueden usar su mano, es decir, férulas que tratan de mantener la mano en una posición adecuada, pero «en ningún caso» posibilitan su rehabilitación. En este sentido, señalan que sí que se encuentran «múltiples soluciones biónicas» para personas que han perdido una extremidad, pero es «imposible» hallar en el mercado un producto de estas características para personas que si tienen sus manos pero no pueden utilizarlas con normalidad, puntualizan Martín y Sánchez.
Explican que la esencia del proyecto radica en la biónica o, en otras palabras, fusionar tecnología y biología para mejorar la vida de las personas. También han empleado la impresión en tres dimensiones y la tecnología IoT para el desarrollo del producto.

La principal ventaja de InMyHand reside en la posibilidad de realizar ejercicios de rehabilitación en cualquier parte y en cualquier momento, inciden los investigadores salmantinos, antes de añadir que ya no es necesario desplazarse todos los días a un centro de rehabilitación, lo que resulta «mucho más cómodo» para los usuarios. Además, ayuda a estas personas que tienen movilidad reducida a no perder el tono muscular y evita que se acorten los tendones. Sin olvidar, por supuesto, que permite a estos usuarios que puedan usar su mano en su vida diaria, es decir, que puedan coger objetos que antes no podían.

Rubén Martín y Ramiro Sánchez están muy satisfechos de la solución que han desarrollado. Son conscientes de la importancia de la tecnología. Por ello, no paran de crear. Llevan tiempo trabajando en investigación en proyectos similares. Uno de ellos lo realizó Sánchez por su cuenta. Su nombre es Handy y se trata de una prótesis para personas que han perdido una mano. En ese momento, dicen, contactó con ellos la madre de Bea, una niña que tiene problemas de movilidad de una mano, en concreto una espasticidad –un trastorno del sistema nervioso que hace que los músculos de la mano y el brazo estén siempre contraídos, lo que le impide usarla–. Después de relatarles el día a día de la pequeña decidieron encontrar una solución a su problema. La tecnología está ahí y nada mejor que poderla aplicar para que una niña pueda coger sus juguetes y tener una vida sin limitaciones.

Con ese proyecto en mente y la promesa de no fallar a Bea, se presentaron a HackForGood, un hackatón de fin de semana, donde desarrollaron un prototipo muy sencillo y con el que se hicieron con el primer premio. Un galardón que, además, les abrió las puertas del programa de financiación Think Big de Telefónica. Con esa iniciativa, apuntan, consiguieron lo suficiente para ir un paso más allá y lograr un sistema completamente funcional que puede utilizar cualquier persona. En la actualidad, acuden a ferias, como la de Startup Olé y participan en programas de emprendimiento como Explorer del Banco Santander, para buscar más fondos y seguir perfeccionado su producto.

Para Martín y Sánchez, InMyHand es «asequible» para cualquier familia, «cómodo y portable», lo que permite usarlo en el día a día con facilidad. Así podrán hacer sonreír a muchas personas. Personas que como Bea veían que sus movimientos estaban limitados. «Queremos hacer posible que las personas con movilidad en una mano puedan mejorar su vida, y para ello estamos en el proceso de comercializar InMyHand. De esta manera, cualquier persona va a poder disponer de su exoesqueleto siempre que lo necesite», concluyen.