Diario de Valladolid | Martes, 12 de noviembre de 2019

7:40 h. GALARDÓN INTERNACIONAL PARA JÓVENES CHELISTAS MENCIÓN DE HONOR PARA LA VALLISOLETANA

La fundación Pau Casals distingue a Amarilis Dueñas

«Mi intención es ser fiel a la música y a mi interpretación, transmitir y conmover», asegura

J. T. / VALLADOLID 03/12/2018

Amarilis Dueñas Castán (Valladolid, 1998) obtuvo la semana pasada una Mención de Honor en el XXXIV Galardón Internacional Pau Casals para Jóvenes Violonchelistas 2018, al que concurrían músicos menores de 22 años procedentes de toda Europa, Puerto Rico y Uruguay.

La vallisoletana logró pasar el corte y disputar la final, siendo la intérprete más joven, junto a Lluc Pascual Sarret (Térmens, Lleida), Carla Conangla Oliveras (Sant Cugat del Vallés), Isabel García Castro (Toledo), Weng-Teng Chang (Taiwán) y Johannes Gray (Chicago, EEUU).

Aunque, finalmente, fueron Conangla y Gray quienes, por primera vez en la historia del certamen de forma compartida, se hicieron con el primer galardón, Dueñas y Pascual obtuvieron sendas menciones de honor por parte de un jurado formado por violonchelistas como Marc Coppey, Alban Gerhardt, Frans Helmerson y Arnau Tomàs, y presidido por la viuda del recordado músico y director de orquesta Marta Casals.

Si en la fase de selección Dueñas Castán abordó distintos pasajes de obras de Bach (Suite nº3 para violonchelo solo en Do mayor), Gaspar Cassadó (Suite para violonchelo solo) y Hindemith (Sonata para violonchelo solo, Op. 25/3), en la final optó por atacar el preludio, sarabanda y giga de la Suite nº4 de Bach y el primer movimiento del Concierto para violonchelo de Schumann. «Ambas obras se consideran de mucha dificultad musical, y por eso las escogí, porque quería demostrar no sólo mis capacidades técnicas, sino también mi madurez como música», reconoce la joven a este diario.

Amarilis Dueñas afrontó el reto con «ilusión» y honrada de poder presentar su trabajo ante solistas internacionales a los que ha «conocido y admirado desde pequeña». La experiencia también fue enriquecedora por el contacto con los otros intérpretes. «Conocer a compañeros de profesión y de pasión es muy interesante, y puede llegar a ser un premio de por vida», celebra. «El trabajo de un concertista incluye el ser escuchado y valorado constantemente, ya sea en un concierto o en un disco; en mi caso también como estudiante, todas las semanas ante mi profesora Maria Kliegel. El ambiente en un concurso es distinto, pero a pesar de ello mi intención siempre es ser fiel a la música y a mi interpretación; es decir: transmitir y conmover», sostiene la joven música.

Amarilis Dueñas, que ha colaborado ya con un artista como Amancio Prada en conciertos y grabaciones, comenzó a tocar el instrumento con cinco años. Posteriormente comenzó a estudiar violonchelo barroco y la viola da gamba. Hoy completa su formación en el Hochschule für Musik und Tanz aus Köln (Colonia, Alemania). A lo largo de su joven trayectoria ha tenido maestros como Jordi Savall, Peter Bruns, Jaap Ter Linden, Juan Aguirre o Asier Polo. Ha actuado en escenarios de Portugal, Italia, Alemania, Austria, Noruega o Suecia y forma dúo con la fortepianista y clavecinista Yuko Inoue. Entre 2015 y 2017 formó parte del ciclo estatal MusaE.