Diario de Valladolid | Martes, 12 de noviembre de 2019

9:30 h. CARBOEXPOR

La empresa que alimenta tu barbacoa

Carboexpor fabrica cada año 14 millones de kilos de briquetas y carbón vegetal que exporta a toda Europa y distribuye a través de grandes superficies. Francia, Suecia, Austria... y desde hace dos años Emiratos Árabes prenden las brasas con productos zamoranos

JOSÉ LUIS CABRERO / ZAMORA 09/04/2018

Arrugar una hoja de papel de periódico, amontonar la leña menuda y colocar de manera estratégica trozos de carbón vegetal son gestos que se repiten millones de veces en todo el mundo cuando se prepara una barbacoa. Y en muchas ocasiones esa brasa que se genera tiene origen zamorano. En el término municipal de Cañizal se encuentra asentada Carboexpor, una empresa de carácter familiar que cada año fabrica 14.000 toneladas de briquetas de carbón vegetal y otras 5.000 toneladas de carbón con las que se alimentan las barbacoas de toda Europa.

Pedro Araujo (Alemania, 1979) se encuentra actualmente al frente de una empresa que su padre Antonio fundó en 1990 cuando volvió de Alemania, donde había trabajado como emigrante, lo que le permitió descubrir que en toda Europa había mercado para el carbón destinado al encendido de las barbacoas.

Al volver a España, montó una empresa dedicada a la venta de carbón vegetal que instaló en un principio en la localidad salmantina de Espino de la Orbada y que, al poco tiempo, buscando instalaciones más amplias, se trasladó apenas una decena de kilómetros hasta su actual ubicación en Cañizal.

Carboexpor sostiene actualmente dos líneas de trabajo que le permiten mantener la actividad de manera estable a lo largo de todo el año. Por una parte, fabrica combustible para barbacoa: carbón vegetal, briquetas, pastillas y líquidos de encendido. Por otra, comercializa productos para calefacción: pellets de viruta y astilla de pino, leña de roble y encina, briquetas de madera y astillas para encendido.

Actualmente la fabricación de briquetas para barbacoa es uno de sus puntos fuertes. El proceso se inicia con la selección del carbón vegetal para elegir aquellas piezas de menos de 20 milímetros que no son envasadas directamente. Tras el cribado y el molido, el polvo resultante se mezcla con harina de máxima fuerza «como la que emplean los panaderos, cuanto mejor sea su calidad mejor resultado da» que, a través del vapor, crea una pasta que se moldea y a la que se da forma de pequeña almohadilla. Tras pasar al menos dos horas en el secadero y, en ocasiones, después de dos días de reposo, el producto está preparado para el envasado.

Durante la temporada alta, que se extiende de mayo a noviembre, la fabricación se mantiene durante las 24 horas del día con tres turnos de trabajo. El mercado europeo es el principal destinatario de este producto. «Tiene una mayor efectividad que el carbón vegetal, pero el inconveniente es que tarda más en encenderse y en estar preparado, por eso no ha terminado de calar en la costumbre de los españoles a la hora de preparar una barbacoa, aquí se sigue prefiriendo el carbón», explica Joaquín Araujo.

Y eso que Carboexpor comercializa una bolsas de briquetas que ni siquiera es necesario sacar del envase para utilizarlas, sino que «basta con encender las cuatro esquinas del envase de papel para que en apenas media hora se tenga una brasa que puede ser utilizada para cocinar».

Eso se consigue con briquetas de carbón vegetal que previamente han sido impregnadas con líquido de encendido ecológico, elaborado con parafina, para evitar que se puedan transferir olores o sabores químicos al alimento.

No ha sido fácil levantar el negocio de las briquetas, reconoce Pedro Araujo, sobre todo porque durante años se mezclaba el carbón con sustancias extrañas. «Nosotros hemos optado por buscar y ofrecer la máxima calidad, seleccionando una buena carbonilla en la que no hay tierra ni piedras, que incrementan el volumen y el peso, pero son inútiles a la hora de encender, y mezclándola con aglutinantes que tienen también la más alta calidad».

La materia prima del carbón llega fundamentalmente de Salamanca y Extremadura y, sólo en momentos de escasez, se recurre al mineral de Argentina o Nigeria. También la dehesa salmantina, muy cercana, es el lugar de origen de los más de dos millones de kilos de leña de roble y encina que la empresa comercializa cada año. Las existencias, a estas alturas del año y después de un invierno duro, son mínimas en la planta de Cañizal.

La empresa se encuentra embarcada en un proceso de ampliación y renovación que está a punto de concluir y que permitirá contar con dos nuevas envasadoras que automatizarán el proceso duplicarán la producción del enfardado. Hace tres años, explica, se acometió la ampliación de la fábrica de briquetas y el próximo ejercicio está prevista una nueva actuación en esa misma área de trabajo.

El mercado de Carboexpor se extiende por toda Europa. Se puede decir que la exportación se encuentra en sus genes, ya que la empresa fue creada, precisamente, al detectar el nicho de mercado que existía en el centro del continente y actualmente vende en el exterior el 90% de su producción.
Países como Holanda, Bélgica y Alemania absorben la mayor parte de las briquetas de carbón vegetal fabricadas, que se distribuyen también en Francia, Suecia, Austria, Italia y, desde hace dos años, en Emiratos Árabes. El resto de la producción tiene como destino España.

Los productos de Carboexpor, ya sea con su propia marca o con la marca propia de cada cliente, se venden en la mayor parte de las grandes superficies dedicadas al bricolaje y en grandes firmas de distribución.

LA FICHA DE LA EMPRESA

Historia. Esta empresa familiar se fundó en 1990. La segunda generación se encuentra al frente del negocio.

Producto. Produce cada año 14 millones de kilos de briquetas, cinco millones de kilos de carbón vegetal y maneja anualmente dos millones de kilos de leña de encina y roble.

Mercado. El 90% de su producción se vende en el exterior. Holanda, Bélgica y Alemania son sus principales mercados aunque sigue abriendo nuevas vías de comercialización, la última en Emiratos

Árabes. En España, la distribución se realiza a través de grandes cadenas dedicadas al bricolaje.
Facturación. 3 millones.