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«Una mano me despertó dos veces, si no habría muerto en los Andes»

El cineasta y escritor Miguel Ángel Tobías relata la historia de un «milagro» y su relación con la muerte

A.F. / VALLADOLID
27/02/2018

 

En una excursión a Los Andes, el escritor, nutricionista y cineasta Miguel Ángel Tobías decidió abandonar al grupo de amigos con el que intentaba coronar la cumbre del Nevado Chachani debido a una taquicardia. Sin comida, sin apenas ropa de abrigo ya que la aventura surgió de una manera casual y a varios grados bajo cero, logró sobrevivir milagrosamente a un descenso imposible. Ahora, trece años después de este suceso, Miguel Ángel Tobías cuenta en Renacer en los Andes (Ediciones Luciérnaga) una impresionante historia de supervivencia «física y emocional».

Un relato cargado de emotividad en el que el autor reflexiona sobre lo que el denomina un «milagro».
La peligrosa hazaña a punto estuvo de costarle la vida. «Pretendíamos subir a una montaña de 6.000 metros en un solo día cuando por encima de los 3.000, el cuerpo necesita un aclimatación de un día por cada 300. Una locura. A las siete -ya noche cerrada- empecé a sentir una fuerte taquicardia. Sabía que si me quedaba allí, mi corazón se detendría y que moriría», relata.

Una hora después, a pesar de no tener la aprobación del guía, emprendió el descenso en solitario consciente de que, en el fondo, «me dirigía a la muerte». Además de la lucha contra el frío y la noche «luchaba contra mí mismo», dice. Sin fuerzas y al límite de sus posibilidades físicas, Tobías decidió detenerse, acurrucarse en el suelo y dormir. «Durmiendo acabaré con este sufrimiento», se repetía constantemente. Aquella noche se durmió por dos veces y en ambas ocasiones notó cómo una mano le tocaba la cara. «Era una señal para que no me durmiera».

Esta señal, este «milagro», Tobías lo atribuye a un ‘dios’ «a ese dios que cada uno quiera interpretar y capaz de encuadrarse en la creencia de cualquier persona o religión». A la mañana siguiente, despertó. Entonces, decidió pedir a ese ‘dios’ cinco cosas que se fueron cumpliendo y que detalla en el libro. Tobías logró llegar al pueblo sano y salvo ante el desconcierto del guía y de sus dos amigos que le habían dado por muerto.

El libro, que ayer se presentó en los Cines Broadway, está prologado por Nando Parrado, uno de los supervivientes de la tragedia de los Andes y sus beneficios van destinados a a la Fundación ‘Historias que deben ser contadas’ con la que Tobías ha creado proyectos audiovisuales de carácter social.

 

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