Diario de Valladolid

Opinión

LEX ARTIS

Maroto, paisano

7:00 h. 22/07/2019

EL LEVE y ondulado maremoto de Maroto ha de suscitar al ciudadano algunas conclusiones que han de ir, necesaria y lúcidamente, más allá del mero debate político. Segovia, y su aeródromo de Fuentemilanos, es territorio habituado al ejercicio paracaidista de la política.

Precisamente el pasado sábado, a primera hora de la mañana, resultaba hermoso contemplar cómo un puñado de globos aerostáticos sobrevolaban la ciudad de Acueducto. No tengo noticia de ningún aterrizaje más con destino a las Cortes Generales.
La controversia sobre la oportunidad y legitimidad sobre la eliminación de Maroto de la Champions del Congreso y su repesca para la Europa League del Senado tampoco es como para rasgarse las vestiduras.

Si Castilla y León posee el enclave burgalés de Tremiño en Álava, Maroto ha enclavado su empadronamiento en Segovia. Y así, por esa curiosa, urgente y eficaz vecindad, poder ser nombrado senador autonómico. El hombre, digo yo, lo merecerá, y la Cámara Álta, tan de horas bajas, lo acogerá con sus brazos abiertos y sus dietas alborozadas. Así, Maroto ya es un paisano más de todos nosotros.
Sentado lo anterior, cabe preguntarse sobre el fundamento y efecto jurídico del empadronamiento.

Digamos que se trata de una prueba, o indicio al menos, sobre la residencia y el domicilio. Conclusión a la que se llega tras aportar, por ejemplo, un contrato de arrendamiento o una escritura o título de compra de un inmueble en el que sea posible habitar. El Ayuntamiento exige una documentación y, en breve y sencillo trámite, empadrona. Y uno pasa a ser vecino, como concepto real, vital y administrativo, de la localidad. O así debería ser.

Así, quien representará a la soberanía nacional en la Cámara Alta por Castilla y León, no parece iniciar esta nueva andadura con un cumplimiento cabal de la ley, sino, más bien, con ese fraude permitido de saltarse un semáforo utilizando la raqueta de la derecha que existe para cambiar de sentido, pero que se usa para seguir recto.

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