Diario de Valladolid

Innovadores

PERSONAJES ÚNICOS / PEDRO BADOS

El ‘psicólogo’ de la informática

Es soriano, ingeniero de telecomunicaciones y fundador de Nexthink, una empresa que utiliza técnicas de inteligencia artificial para comprobar que los sistemas informáticos funcionan bien en las grandes compañías / Cuenta con 600 empleados en nueve países.

11:29 h. 17/09/2019 E. LERA

Pedro Bados, fundador de Nexthink, en las instalaciones de la compañía en Suiza.Pedro Bados, fundador de Nexthink, en las instalaciones de la compañía en Suiza.

EL MUNDO

Pedro Bados no es psicólogo pero ayuda a entender las razones que reducen la productividad en las empresas a pesar de contar con tecnología de vanguardia. Estudia el día a día de los trabajadores para anticiparse a los problemas que tienen. Nació en Soria, una provincia a la que vuelve una vez al año. Hace poco estuvo con sus hijas enseñándoles Valonsadero, un monte a pocos kilómetros de la capital donde pasó mucho tiempo durante su infancia y juventud. Allí creció y fue feliz. Quizá puso los cimientos de lo que ahora es una gran empresa presente en nueve países.

Nexthink revoluciona el mundo empresarial. Sabe cómo mover los hilos y obtener la información necesaria para reducir costes. Pero ¿cómo empezó todo? Bados comenzó a estudiar ingeniería superior de telecomunicaciones en Zaragoza. Una carrera de la que se enamoró y terminó en Lausana, ciudad suiza donde reside desde hace 17 años. Tras licenciarse estuvo dos años como investigador del Laboratorio de Inteligencia Artificial del Instituto Politécnico.

Un trampolín que utilizó para lanzarse al emprendimiento. Lo hizo con dos compañeros. Juntos hicieron realidad el trabajo de fin de carrera del soriano. «Suiza siempre ha sido muy generosa conmigo en cuanto a apoyo y financiación. También los clientes locales han sido muy abiertos para apoyar a una empresa joven, incluso cuando la tecnología era inmadura», reconoce.

En esta línea, comenta que el principal desafío que se ha encontrado en el camino ha sido la internacionalización. «No por ser español o por tener una empresa suiza sino por ser europeo en un mercado controlado por Estados Unidos donde están los mayores clientes y a la vez la competencia más fuerte», explica Pedro Bados para, a renglón seguido, apuntar que han tenido que ser «rápidos» y montar un equipo «muy potente» en Boston para «atacar» al mercado americano. «Y eso tiene complicaciones logísticas y a la hora de atraer el talento adecuado».

En la actualidad es el director general y fundador de Nexthink, una empresa de tecnología que utiliza técnicas de inteligencia artificial para asegurarse de que los sistemas informáticos funcionan bien en las grandes compañías. «Es posiblemente una de las startups con mayor proyección de Europa con más de 600 empleados y más de 140 millones de euros de inversión. Tenemos más de 1.000 clientes en todos los continentes», sostiene el soriano, quien avanza que están planificando una salida a bolsa en Estados Unidos dentro de un par de años. Como director general se ocupa de la organización de la empresa y sobre todo se centra en atraer al mejor talento posible. También pasa mucho tiempo con el producto para comprobar que guarda su valor competitivo.

Esta empresa surgió, tal y como recuerda, como una respuesta «a una gran contradicción» que veían en las grandes corporaciones en relación a sus servicios de IT. «Nos dimos cuenta de que los departamentos de IT no poseían ninguna o muy poca información sobre los problemas que los empleados tienen con los sistemas, y por tanto siempre están corriendo apagando fuegos en lugar de tener las métricas para entender cómo mejorar de manera proactiva».

Bados señala que si por ejemplo llegas al trabajo por la mañana y tu wifi o tu correo electrónico no funciona, por un lado, se pierde dinero y productividad y, por otro, se genera frustración en el trabajador que quiere realizar sus tareas de forma satisfactoria. «Si se espera que el empleado llame al servicio de soporte, la incidencia se alargara y con ello la frustración y el coste. Con Nexthink los sistemas informáticos son capaces de identificar y reparar el problema antes de que el empleado lo note», detalla y agrega: «Si multiplicamos por decenas de miles de empleados y miles de aplicaciones, vemos que es un problema enorme al que las empresas se enfrentan sin una solución».

El siguiente paso, subraya el ingeniero soriano, no fue entender solo lo que no funciona sino «dar voz» al trabajador que al final debe ser tratado como un cliente por el departamento de IT, y no como un usuario. Para ello, expone que desarrollaron tecnología que permite entablar una conversación inteligente por medio de preguntas y respuestas muy simples que hace que el departamento de IT conozca en detalle la calidad del servicio de cada aplicación y cómo se puede mejorar.

En este sentido, pone como ejemplo un hospital. La idea es estudiar si los médicos deben llevar tabletas u ordenadores. «Con Nexthink automáticamente se seleccionaría los médicos que son candidatos por su perfil a recibir una tableta y se les preguntaría si están de acuerdo o no, y los motivos, con lo que el departamento de IT podría elegir y seleccionar automáticamente las aplicaciones y el modelo adecuado», resume Bados.

En su opinión, España está «despertando» a la hora de innovar, si bien en este nuevo propósito hace falta «una inversión potente», de la que se ha carecido tradicionalmente. No obstante, el soriano indica que hace mucho tiempo que se fue de España y ahora la única vinculación profesional que tiene con su país es el centro de ingeniería que tienen en Madrid con alrededor de un centenar de profesionales.
El creador de Nexthink considera que «no es una prioridad para España convertirse en un país puntero en tecnología». «No hay nada malo en eso», prosigue, «pero creo que estamos muy lejos a nivel de universidades en estudios postdoctorales, así como en la creación e inversión en nuevas empresas de tecnología». Sin embargo, afirma que hay «una cantidad de talento muy importante», ya que los ingenieros españoles son muy buenos.

El soriano, que logró alzarse con el premio al Mejor Proyecto de Fin de Carrera y el premio al Mejor Ingeniero de La Rioja, deja claro que los jóvenes no son los más perjudicados por la crisis económica. A su juicio, tienen oportunidades, lo que ocurre es que en tiempos de recesión tienen que viajar al extranjero para encontrarlas. Es consciente de que es difícil hacer tus ideas realidad y que estas sean valoradas. No obstante, dice que la sociedad premia cada vez más la innovación y el talento. «El mejor premio que un profesional puede obtener es hacer lo que le gusta y le apasiona», concluye.

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