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Un modelo más sencillo y eficaz para tratar datos a gran escala

El doctor por la UBU Jesús Garoz logra un premio nacional por su desarrollo de dispositivos enfocados a simplificar el estudio de los resultados obtenidos mediante espectroelectroquímica

11:53 h. 25/06/2019 DAVINIA ANDRÉS

Jesús Garoz, en el laboratorio de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Burgos.Jesús Garoz, en el laboratorio de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Burgos.

ISRAEL L. MURILLO

Nuevamente un trabajo realizado por investigadores de la Universidad de Burgos obtiene el reconocimiento de una de las entidades científicas más importantes de nuestro país. Es este el caso del doctor Jesús Garoz, quien ha sido galardonado con el IV Premio Antonio Aldaz a la mejor Tesis Doctoral en el ámbito de la electroquímica otorgado por la Real Sociedad Española de Química.
Este investigador burgalés ha conseguido este reconocimiento con su estudio titulado ‘Multipurpose Spectroelectrochemistry: Paving the Way for In Vivo Measurements’ dirigido por los profesores de la UBU Álvaro Colina y Aránzazu Heras.

Este trabajo está basado en la utilización de la espectroelectroquímica, una técnica que permite combinar la electricidad con la luz para detectar el comportamiento de ciertos compuestos cuando son oxidados o reducidos. El doctor Jesús Garoz explica que «la espectroelectroquímica se basa en pasar un rayo de luz muy pequeño por la zona más cercana a un electrodo y estudiar cómo se oxidan y se reducen los compuestos gracias a la luz».

El Grupo de Análisis Instrumental (GAIN) del área de Química Analítica de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Burgos, donde Jesús Garoz ha realizado la Tesis Doctoral, lleva trabajando con esta técnica desde hace ya dos décadas y se ha convertido en uno de los grupos de referencia en esta materia dentro y fuera de nuestras fronteras. La espectroelectroquímica tiene una ventaja muy importante para el análisis de ciertos compuestos, ya que proporciona varias respuestas al obtener dos señales de diferente naturaleza a la vez. Así las potencialidades de esta técnica radican en la cantidad de información que se puede analizar y en cómo tratar esos datos de una manera más eficiente.

Como destaca el investigador, una de las principales aportaciones que se han hecho en el trabajo reflejado en su Tesis Doctoral ha sido el desarrollo tanto de electrodos de nanomateriales de carbono como de dispositivos que hacen más sencilla la utilización de la técnica. «La espectroelectroquímica ha sido una técnica tediosa y difícil de emplear porque hasta ahora no había desarrollos tecnológicos suficientes. Nosotros hemos tratado de simplificarlo al máximo para que el resto de investigadores lo puedan utilizar. Sobre todo, para tratar los datos y conseguir una serie de aplicaciones que hasta ahora eran complicadas de obtener relacionadas principalmente con el análisis cuantitativo: cuánto analito hay en una muestra compleja, cuánto compuesto hay en una muestra real, etc.

Hemos trabajado principalmente con contaminantes y otros compuestos de interés biológico como los neurotransmisores o como lasvitaminas. Hay muy pocas aplicaciones sobre esto en la bibliografía y digamos que hemos dado pasos importantes para que se pueda aplicar». De esta manera hanconseguido dispositivos que, en un futuro cercano, se podrían fabricar a gran escala y así generalizar su uso, por ejemplo, en un entorno clínico o industrial, entre otros.

Hasta ahora esta línea de investigación está siendo muy fructífera para los investigadores de la UBU, ya que han conseguido publicar un elevado número de artículos en revistas científicas de relevancia internacional, además del registro de una patente. Además, colaboran con la empresa DropSens, vinculada a la Universidad de Oviedo, con la que han colaborado en el desarrollo del primer equipo compacto de espectroelectroquímica a nivel mundial.

Una herramienta que abre un abanico de posibilidades y aplicaciones en diferentes ámbitos y sectores. Además, como comenta Jesús Garoz, este instrumento es muy importante para la labor investigadora. «Antes tenías que emplear, por ejemplo, dos horas para hacer un solo experimento. Ahora en dos horas puedes hacer 50 experimentos fácilmente».

Actualmente el doctor Jesús Garoz ha cambiado de campo de investigación, aunque sigue colaborando en ratos libres con el grupo GAIN de la UBU. En estos momentos trabaja en la Universidad Complutense de Madrid con un contrato Juan de la Cierva. Allí desarrollan métodos y sensores electroquímicos para detectar compuestos clínicamente relevantes presentes en diferentes etapas de ciertas enfermedades como el Párkinson o el cáncer. «La idea es poder detectarlos con la suficiente antelación para tener la mayor información que sea posible en las primeras etapas de las enfermedades.

Estoy muy contento porque trabajamos con hospitales, está todo muy aplicado, los trabajos incluyen muestras reales de personas, de pacientes sanos y enfermos. Estamos en las últimas etapas de la aplicación real lo cual es muy interesante. Es un cambio importante con respecto a lo que había hecho hasta ahora porque las técnicas y los métodos son diferentes y estoy aprendiendo mucho de lo que vienen haciendo ellos y ellos creo que pueden aprender de mi conocimiento porque no utilizaban nuestras técnicas».

Para Jesús Garoz este premio ha supuesto mucha alegría y agradece el apoyo tanto de su familia como de los profesores Álvaro Colina y Aránzazu Heras. «La familia es la que siempre me apoya y sobrelleva que muchas horas y tiempo libre lo dedique a la tesis y a la investigación. Los directores empezaron de cero con esta técnica hace 20 años y me han enseñado verdaderamente bien. Con esto lo que hay que tener en cuenta es que se necesita invertir en investigación y que los proyectos son a largo plazo».
Jesús Garoz ve su futuro entre la investigación y la docencia. «Tengo el corazón dividido. Espero dedicarme a una de las dos y probar las dos.

El futuro es un poco incierto. De momento quiero aprovechar esto al máximo y después me gustaría dedicarme a la docencia en un colegio o instituto, aunque siempre ligado a la investigación en la universidad».

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