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El diván virtual de las familias de los ausentes

La UPSA crea una plataforma para la difusión y asistencia psicológica en el sector de las personas en paradero desconocido / Una herramienta «ágil y sencilla» para estar conectado con esta realidad

11:22 h. 16/07/2019 E. LERA

Raquel Sánchez, profesora de la Facultad de Psicología de la UPSA, y Jesús María de Andrés Rodríguez-Trelles, jefe del Área de Coordinación en Ciencia y Tecnología.Raquel Sánchez, profesora de la Facultad de Psicología de la UPSA, y Jesús María de Andrés Rodríguez-Trelles, jefe del Área de Coordinación en Ciencia y Tecnología.

EL MUNDO

Son nombres que se agolpan en una lista que asciende a 176.063 denuncias interpuestas en España. Historias que dejan tras de sí familias rotas y cientos de preguntas sin respuesta. Incógnitas que se mantienen durante décadas sin solución. Cada día se denuncian alrededor de 40 casos en nuestro país. En territorio europeo existen 250.000 menores en paradero desconocido, lo que equivale a la desaparición de un niño cada dos minutos.

Investigadores de la Universidad Pontificia de Salamanca (UPSA) han desarrollado una plataforma «ágil y sencilla» para estar conectado con esta realidad. Una «mirada hacia la difusión y visibilización» del sector de las personas desaparecidas. En este sentido, Leticia Martín, autora del proyecto, y Raquel Sánchez, profesora de la Facultad de Psicología, aseguran que las desapariciones registradas en los últimos años son notorias, lo cual denota la existencia de millones de familias que demandan un espacio que focalice su atención hacia el colectivo de las desapariciones inquietantes.

Con el fin de paliar la carencia descrita, nace esta idea, amparada por «el paraguas de la solidaridad, el respeto y el ánimo por sumar en la sociedad». Y es que en ella no sólo tienen cabida los casos mediáticos, «muchos de ellos retransmitidos bajo un prisma sensacionalista», sino que se tratará de velar por ofertar un «trato igualitario» a todos y cada uno de los sucesos, en su difusión y asistencia psicológica que oferta la herramienta, sostienen.

Plataforma Impulsa Desaparecidos promueve la participación ciudadana, ya que siete de cada diez desapariciones son resueltas gracias a este tipo de colaboración. «No sólo se puede acceder a través del ordenador sino desde cualquier dispositivo móvil que se precie», informan Martín y Sánchez para, más tarde, añadir que facilita su uso sin necesidad de registro previo ni limitación horaria.

Es verdad que existen páginas disponibles en el mercado, pero su meta es dar a conocer los casos activos que necesitan su esclarecimiento, mientras que el espacio virtual diseñado por la UPSA va más allá: dota de asistencia psicológica al entorno del ausente y permite estar conectado en todo momento con esta realidad. «Nuestro mayor valor es la posibilidad de suministro de asistencia psicológica gratuita al entorno de la víctima, supliendo la laguna tan evidente que presenta el campo», incide la profesora de la Facultad de Psicología.

En esta línea, la creadora del proyecto señala que conocer el estado de la salud mental es «básico» para la supervivencia de las familias. A esto se une que este rincón puede utilizarse para intercambiar pareceres, pudiendo entablar relación con familias en las mismas circunstancias.

Sostienen que están ante un proyecto de calado social en el que se crea «un escenario altruista» donde la tolerancia y la ayuda mutua se posicionan como «pilares básicos» del estudio. De ahí, recalcan, que la contribución en el ámbito social sea «innegable y ajustada» a las necesidades que el usuario plantea.
En la actualidad el Centro Nacional de Personas Desaparecidas en España avala que tres de cada 1.000 habitantes en nuestro país, en algún momento, han sido o serán considerados en paradero ignoto por sus allegados. Por tanto, esta entidad abre sus puertas con el fin de ejecutar una mejor coordinación policial, al mismo tiempo que albergaría diversos centros que ofertasen asistencia psicológica. Este último servicio, lamentan Leticia Martín y Raquel Sánchez, todavía no ha sido posible que dé sus frutos.

Por ello, agregan que esta página web tratará de contribuir, en la medida de sus posibilidades, a la vinculación entre la disciplina de la psicología y el sector de las personas desaparecidas. Asimismo, destacan que el usuario no estará únicamente constituido por el sector privado sino que, en todo momento, cualquier institución que entienda la necesidad de sumar, podrá hacer uso de la misma.
No hay que olvidar tampoco el trasfondo psicológico, ya que, en su opinión, es fundamental que no solo se informe sino que se conciencie y ayude a la necesidad de visibilizar la participación ciudadana. «Hemos de tener presente que nadie está exento de padecer una desgracia de esta índole, de ahí que confiar en especialistas que nos ayuden se torne básico».

El proyecto, que se encuentra dentro del Club Universitario de Innovación de la Universidad Pontificia de Salamanca, nace adherido a la página de Facebook llamada Difusión Desaparecidos en España, donde llevan años trabajando y dando difusión a los distintos casos de personas desaparecidas que van llegando. «En este contexto, y entendiendo que la psicología tiene un campo más notorio en el sector, decidimos trasladar la disciplina al sector de las personas desaparecidas», destacan al tiempo que denuncian que el 95% de las familias recibe escasa asistencia. Por esta razón, decidieron crear una plataforma que ofrezca la posibilidad de abordar el campo desde la seguridad, la rigurosidad y el afán por servir y ayudar.

Desde un primer momento los profesionales que se encuentran detrás de la pantalla se pondrán de base la intervención en crisis que persigue la no traumatización de la vivencia dolorosa, es decir, la no cronificación del trastorno de estrés postraumático. «Las tareas que se entiende que se han de llevar a cabo, en una primera instancia, tienen mucho de escucha resonante, de diálogo, de comprensión, de empatía y de acompañamiento. No estamos ante prácticas aisladas, técnicas nomotéticas, que valgan para todos sin necesidad de un ajuste interpersonal», subraya la creadora de esta herramienta. De hecho, considera que el mejor camino es un manejo de problemas y ánimo que siga estrategias protocolizadas e impartidas «desde el corazón y los conocimientos».

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