Diario de Valladolid

Innovadores

Una carrera eficiente hacia la climatización

SRS diseña sistemas personalizados con equipos hidráulicos y de control fabricados a medida. Genera las condiciones idóneas

12:10 h. 30/07/2019 E. LERA

Israel Pérez y Marcos Arranz en las instalaciones de la empresa en el polígono San Cristóbal de Valladolid.Israel Pérez y Marcos Arranz en las instalaciones de la empresa en el polígono San Cristóbal de Valladolid.

PHOTOGENIC

Alumbran proyectos basados en planteamientos ambiciosos. Revisan el modelo de espacios para crear nuevos fruto de la necesidad de frenar el ritmo del consumo energético y la contaminación. Cada paso que dan se basa en un fundamento sólido para combatir un desafío sin precedentes en la historia. El cambio climático es un hecho. Y las iniciativas deben resolver los problemas con el enfoque correcto. Es esencial formar parte de un todo que tenga en cuenta el urbanismo, la energía, el agua, el transporte y la gestión de residuos. La meta final es poner a los lugares en revisión para encontrar sus fortalezas y sus debilidades.

La empresa SRS desarrolla sistemas personalizados con equipos hidráulicos y de control diseñados y fabricados a medida, integrándolos en la climatización o procesos industriales de cada cliente. «Controlamos en tiempo real temperaturas, saltos térmicos y caudales de todos los elementos de la instalación», explica Israel Pérez, director ejecutivo de la firma vallisoletana, quien añade que generan las condiciones idóneas para cada proceso. Por ello, se responsabilizan desde el inicio de los cálculos hasta el rendimiento final de la planta.

El primer paso de cada uno de los movimientos que dan es detectar una necesidad de mercado asesorando a los clientes. Analizan la diferencia del rendimiento de un mismo equipo probado en el banco de pruebas de una fábrica respecto a su instalación en el usuario final. De hecho, sostiene que en muy pocos casos el equipo cumplía las expectativas de rendimiento que indicaba su ficha técnica. «Decidimos diseñar e integrar en las instalaciones del cliente final un ‘banco de pruebas’ personalizado». De esta manera, asegura que se consigue «fiabilidad y un perfecto funcionamiento». Y va más allá: los elementos que forman la instalación funcionan dentro de su rango de confort, a la vez que se logran rendimientos máximos, alargando la vida útil de los equipos.

Varios valores añadidos a los que se suman el ahorro de combustible. En este punto, Israel Pérez precisa que la mejora de rendimiento de los equipos genera «un importante ahorro energético» porque se necesita un menor número de kilovatios por hora para dar el mismo confort. Ejemplo de ello son las salas policombustibles dando prioridad a la energía más económica en cada momento.

Otra ventaja de esta fiscalización energética con sello vallisoletano es el sistema que gestiona el agua caliente sanitaria sin acumulación, es decir, sin riesgo de legionela –una infección que puede provocar la muerte y se caracteriza por fiebre, neumonía y congestión–, garantizando el caudal y la temperatura de confort, incluso en los picos de máxima demanda y simultaneidad.

En esta lista está muy presente la reducción de los costes de mantenimiento. «Nuestro sistema se diseña e instala en base a un mantenimiento preventivo, eliminando casi por completo el mantenimiento correctivo. Incluye un control que envía notificaciones del funcionamiento de su instalación en tiempo real, por lo que nos anticipamos y corregimos posibles incidencias», celebra para, a renglón seguido, comentar que se reduce «considerablemente» los equipos a instalar y, por lo tanto, a mantener.

En esta línea, el director ejecutivo de SRS deja claro que cada instalación se diseña e instala pensando en la posibilidad de ampliación o, en otras palabras, si la demanda aumenta, existe la posibilidad de seguir implementando diferentes módulos o tecnologías a la solución inicial, garantizando así el retorno de inversión inicial. Pasos que llegan a una meta muy interesante: «rápidos retornos de inversión». Durante el proceso analizan y asesoran en inversión técnico-económica al cliente respecto a la previsión de ahorros (térmicos y eléctricos).

Para Pérez, la iniciativa es innovadora por varios motivos. En primer lugar, porque estudia la demanda y diseña una solución técnica a medida. En segundo, porque fabrica los equipos y los transporta premontados para facilitar su instalación. Dos razones a las que se agregan, en su opinión, otro trío de ganadores, como son la implementación de los equipos integrándolos en los sistemas de climatización de los edificios, la optimización del rendimiento general de la instalación en tiempo real, haciéndola cada vez más eficiente y el asesoramiento al cliente en los hábitos de uso para optimizar al máximo el rendimiento de su instalación.

Es verdad, dice, que existen empresas especializadas en cada fase del proceso: ingenierías, equipos de diferentes marcas en el mercado, instaladores, mantenedores... Cada uno hace su parte, pero el rendimiento no es el esperado y al final el cliente «no sabe a quien tiene que pedirle explicaciones».

«Todos han ejecutado bien su trabajo –continúa– pero en una instalación de eficiencia energética existen muchas variables a tener en cuenta».

En este sentido, sostiene que no existe ninguna empresa que analice de manera técnica y económica un proyecto teniendo muy claro el objetivo final. «Tenemos los conocimientos suficientes y asumimos la responsabilidad para optimizar cada fase, implementando equipos de diseño propio para que todo funcione como un engranaje perfecto».

El quid de cada uno de los pasos radica en el conocimiento, la experiencia y aplicar orden a la termodinámica y la entropía propia de las instalaciones de climatización. De hecho, se ha desarrollado una línea de productos con una marca a la que se denomina Entropy.

Cada proyecto es diferente. En algunos se pueden aplicar tecnologías ya desarrolladas para iniciativas anteriores y en otros tienen que idear cómo conseguir que la instalación funcione como se pretende.

Pérez explica que a la hora de entender una instalación hay que tener en cuenta dos objetivos. Por un lado, el ahorro, donde las condiciones de producción se consiguen y tienen que pensar cómo optimizar esas demandas reduciendo el número de kilovatios por hora. Por otro, el confort. En este apartado señala que el éxito sería conseguir ese confort con los equipos existentes sin necesidad de subir el consumo energético.

Para medir ambas variables, según detalla, hay que tener claro cuáles son las condiciones de partida y el estudio a realizar para contabilizar correctamente esas condiciones iniciales. «En los proyectos de ahorro propiamente dichos analizamos a nivel técnico y económico el proyecto para que la inversión a ejecutar se retorne antes de cinco años», resalta el director ejecutivo de SRS, quien agrega que también se gestiona y se consiguen subvenciones en eficiencia energética que han reducido «notablemente» el tiempo de retorno de inversión.

En poco más de tres años, la empresa ha ejecutado más de 80 instalaciones, algunas de ellas han sido «proyectos muy complicados» que han unificado diferentes tecnologías en la misma instalación. Entre ellos, figuran grandes comunidades de propietarios, hoteles, residencias de ancianos, cadenas de centros deportivos, industria agroalimentaria, entre otros.

Algunos casos de éxito son el polideportivo Pisuerga o los campos de Pepe Rojo. A estos se suma Farming Agrícola, que se dedica a la distribución y reparación de maquinaría agrícola en España y Portugal. Y otros sectores donde también están presentes son la cadena de gimnasios Duet Sports. Sobre esta última, presume de que sus resultados se han publicados en medios de comunicación especializados, confirmando importantes ahorros en el consumo de combustible.

Israel Pérez: «A muchas empresas les cuesta apostar por la innovación, tal vez por el acomodo de sus técnicos»

Israel Pérez, director ejecutivo de la empresa SRS, afirma que el problema de la investigación y la innovación en Castilla y León se encuentra en el mercado. «Los desarrollos que han nacido en nuestra tierra nos los compran fuera», lamenta para, a continuación, agregar que «a muchas empresas les cuesta apostar por la innovación, tal vez mal asesorados por técnicos acomodados».

En esta línea, comenta que en sus inicios el 80% de sus soluciones se instalaron en Madrid y Barcelona. De hecho, recuerda que recibieron «una oferta muy tentadora» para deslocalizar la empresa de Valladolid. En su caso, Pérez presume de que apostaron por esta Comunidad, ya que en eficiencia energética se ha evolucionado «muy poco y está todo por hacer». A día de hoy, cuenta «orgulloso», el tiempo les ha dado la razón.

En su opinión, la sociedad basa el éxito en el resultado a corto plazo. «Si tu innovación no es tan buena pero lo sabes vender, las redes sociales dirán que eres un fenómeno, pero durarás poco», expone y añade que «si la innovación es buena, la sigues evolucionando y sabes medir los resultados a medio y largo plazo, con inversiones autofinanciadas de una manera responsable, posiblemente adquieras ese reconocimiento y, además, montarás un proyecto de futuro».

En su caso, a los pocos meses de la puesta en marcha de la compañía vallisoletana, recibieron «con gran ilusión» el premio como empresa innovadora del programa ADE2020, perteneciente a la Agencia de Innovación, Financiación e Internacionalización Empresarial de Castilla y León –ahora ICE–.

Detrás de la firma se encuentra un equipo muy compenetrado. Israel Pérez comenzó como técnico en el mundo de las telecomunicaciones pero pronto dio el salto a la gestión de empresas. Conoció a Marcos Arranz, un ingeniero industrial con experiencia y capacidad de desarrollo. A ellos se sumó Daniel Gómez, un técnico de Barcelona que desde 1998 está dedicado a la integración de sistemas en el campo de las energías renovables y la hidráulica. Un trío con perfiles distintos que quiere seguir subiendo escalones.

De cara a futuro sostiene que SRS no ha perdido su filosofía de I+D+i y en la actualidad está desarrollando un estudio en el laboratorio para fabricar un equipo que certifique el rendimiento de las soluciones de frío en la industria. Por otro lado, tras sumar un nuevo miembro, Juan Carlos García Carrizo, han creado SRS Control, una compañía que aglutina los conocimientos y la experiencia del mundo de los datos y de la hidráulica. Por otro lado, van a potenciar la capacidad técnica adquirida tras la formalización de ESER, un proyecto «muy ilusionante y ambicioso» para escalar a nivel nacional con recursos y garantías. 

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